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Liderazgo y gerencia

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15/02/2019
Cómo ser el Superhéroe de tu propia historia
Fuente:   Las notas del aprendiz

La historia de Jim Kwik es una apasionante historia de caída (literal) y redención. Cuando tenía cinco años se cayó en el jardín infantil y sufrió daños cerebrales que le impedían aprender a la misma velocidad que un niño normal. Jim tardó dos años más que sus compañeros en aprender a leer.

Durante un tiempo estuvo muy deprimido -de hecho casi muere por ello-. Se preguntaba, ¿por qué le había pasado eso?, ¿por qué era tan injusta la vida?.

Hasta que un día comprendió que toda su vida no era una tragedia, su gran problema era la dificultad que tenía para aprender. Así que decidió estudiar a fondo cómo funciona el cerebro y cómo aprendemos los seres humanos.

Su empeño dio resultados. Kwik no sólo superó su dificultad en el aprendizaje, hoy en día lo hace a una velocidad que parece sobrehumana y es reconocido como uno de los mayores expertos a nivel mundial en lectura rápida, mejora de la memoria, rendimiento del cerebro y aprendizaje acelerado.

Entre sus clientes se cuentan importantes compañías como Nike, Harvard, SpaceX, GE, Fox Studios, entre otros. También ha trabajado con personalidades como Richard Branson, Elon Musk y el Dalai Lama.

Gracias a los superhéroes Kwik empezó su recuperación y pudo aprender a leer (no es que lo haya visitado uno de los X-Men y con un toque el la frente le restituyó sus capacidades); lo que ocurrió fue que le gustaban tanto las tiras cómicas, que pasaba horas tratando de descifrar lo que estaba escrito en las historietas y de esta manera aprendió.

Durante una entrevista concedida a Tom Bilyeu en el canal de YouTube, Inside Quest, el extraordinario aprendiz afirmó que todos nosotros tenemos la capacidad de desarrollar supertalentos, todos podemos ser superhéroes si adquirimos la mentalidad necesaria para ello.

¿Cómo es la mentalidad de un superhéroe?

Para Jim Kwik la mentalidad de un superhéroe está compuesta por tres Gs (en inglés: Growth, Grit y Giving): Crecimiento, Perseverancia y Dar.

Crecimiento Para llevar nuestras capacidades al nivel de los superhombres es necesario creer que es posible mejorar. Nuestro talento no depende de un don especial que nos otorgaron seres de otra galaxia o debido a la exposición a una extraña radiación ni tampoco a la picadura de insectos. El talento se adquiere mediante la práctica deliberada. La mentalidad de crecimientos (como la llamó Carol Dweck) consiste en creer que la inteligencia, la creatividad y las habilidades dependen del esfuerzo que ponemos en desarrollarlas y que no vienen determinadas por nuestra genética.

Perseverancia El talento tarda años en desarrollarse, no es cuestión de días ni de semanas. Para llegar sobresalir debemos perseverar durante años antes de llegar a un nivel de desempeño superior.

La mayoría de personas no tienen habilidades sobresalientes porque una vez son lo suficiente competentes para hacer su trabajo dejan de esforzarse por seguir mejorando. La perseverancia también viene muy a mano para sobreponernos a los fracasos.

Cuando la vida nos pone enfrente de misiones complicada (como las que todos los fines de semana enfrenta Superman) existen serias serias posibilidades de fracasar. Una mente perseverante es la que permite levantarse y seguir luchando.

Dar Hacer el bien, es una característica de los héroes, todos podemos desarrollar un sentido de propósito en nuestras vidas que nos estimule a querer crecer y contribuir a dejar este mundo un poco mejor de lo que lo encontramos.

El deseo de hacer el bien es uno de los motivadores más grandes que puede encontrar cualquier ser humano. La pasión por cumplir una misión nos ayuda a crecer y desarrollarnos como personas. 

Con gran poder viene gran responsabilidad, es una conocida frase de Spider-Man. Jim Kwik le dió la vuelta a la frase y quedó aún más poderosa: Con gran responsabilidad viene gran poder. En lugar de seguir lamentándose por su mala fortuna, él entendió que era su responsabilidad salir del agujero en que se encontraba.

Fue solo entonces, haciéndose responsable de su rehabilitación, cuando pudo empezar a desarrollar sus superpoderes. Todos podemos escoger entre culpar al destino, a los políticos, a nuestra pareja… o hacernos cargo de nuestra vida y entender que lo que ocurra y la forma como respondemos a los eventos es nuestra y solo nuestra responsabilidad.

Todos podemos ser el héroe de nuestra vida. Tus superpoderes hoy son más necesarios que nunca, todos necesitamos de ellos.

Fuente: Las Notas del Aprendiz

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